
Con un sonido que poco y nada mece mis oídos
Con un velo de copas viejas que me acompaña muy poco a menudo en las solitarias noches que nunca encuentro
Con un flagrante hedor a tabaco que expelen mis dedos, mis labios y mis narices
Con todo esto y un poco menos sólo con un poco menos ya me siento parte de algo
Y es la inmensa gana de parecer pertenecer y sobre todo pertenecerle.
No, no un cántico ritual amoroso.
Ni siquiera un vitoreo a la "pateticidad" del imploro
No es un cántico amoroso.
Que de amoríos siempre pierde el mejor como bien dice Sabina.
Es sólo el sollozo de una garganta ha de cerrarse con una rutina ya canalizada.
Es sólo el ímpetu de una sonrisa forzada, con dejos de enfermiza angustia.
Pero eso no es todo…es menos aún
Es aún menos que lo que pienso
Es aún menos de lo que quiero y lo que no conozco
Tanto así que hasta las palabras se hacen prescindibles
Tanto así que con sólo recordarlo ya es mucho hacer
Tanto así que tanto es tanto
Es mucho menos que esto
Ni lo nimio alcanza a describirlo
Pero lo es todo cuando lo siento
Y es tan poco…y es tan todo…
Y me es tan grato que ni siquiera quiero hablar al respecto
Y me es tan nocivo que ni siquiera seguiré escribiéndolo
Y lo es todo.
Pero no pienses después de esto que me importa
Pero no piense después de esto que me es indiferente
Como ya lo han dicho, es sólo un rasguño en el paladar
Como ya me lo han dicho, es simplemente las ganas de pertenecerle.