
Con la croquera resuelta en vacío
como gato a punto de perder su séptimo punto suspensivo
se sexto instinto, su penúltima vida.
Con la croquera jocosa de espacios blancos
como música sin ton ni son
como guerras sin morgue
Inacabada croquera
de apaciguadas ansias
de manchas de café, de colillas sin linaje
Es con una croquera resuelta en el vacío
que en un pulular por rutinas ajenas
conoció algo con que inacabarla.
Es con una croquera inacabada que el corazón
partió sin mentiras ni temblores
a conocer lugares que jamás habría de reconocer
Con una croquera en acertijo
es que comenzó a descomponer recuerdos
a recostar ideas en un punto y seguido.
Fue una tipa de traje verde
quien ofreció el bolígrafo
y el punto aparte quien pudo mirarle
y pues no habían sonidos que enmudecieran
fueron las palabras y las maravillas quienes primaron
y los suspiros quienes quitaron al fin
el vacío de nuestra croquera
