jueves, diciembre 29, 2005

Es difícil estirar tu mano y ser humano?


Pero si somos casi hermanos
qué nos está separando?
qué nos mantiene separados
acaso esta guerra?
acaso esta vida?
cómo podemos odiar a otro hombre?
nacimos jugando como animalitos
crecimos observando a los grandes lobos
poco a poco nos fuimos convirtiendo en ovejas
porque no me ayudas
hay demasiado pasto
y te cuento, y contamos a más y más personas como tratando de quedarnos dormidos
pues también lo hicimos

Mira mis manos, tienen mucha diferencia con las tuyas
entonces porqué somos tan difrentes?
y no es la diferencia física la que me importa.
puedes protejerme de mis demonios?

Nuestros rituales cánticos se van esfumando como las cenizas de un cremado
es tan difícil cantarlos?
es tan dificil celebrar un poco más nuestras vidas juntos?
qué tan complicado puede ser dejar esas otras cosas que nos mantienen cedados
y que encayolan nuestras almas y nuestras lágrimas
cuál será el costo de ser humanos?
porque, como bien dices, todo tiene un costo
prefiero hablar de consecuencias
prefiero hablar de nuestras resecadas vidas
del humedo sudor que nos deja beber a quien amamos
o a quien queremos amar
cómo nos podemos odiar?

cuánto más tengo que decirte?
cuánto cuestas?
cuál es nuestro costo?
cómo mierda podemos "costar"?
qué es eso?
no sabía que las cigüeñas tenían un costo de embarque

en fin...cómo y cuando vamos a cambiar ?
tiene que colapsar
tiene que estallar alguna vez este sistema
tiene que terminarse...eventualmente
cierto?

te lloro....

jueves, diciembre 22, 2005

Waiting man


Calcinados se quedaron mis pies.
mudas mis manos.
Es la cara blanca, la sonrisa del niño
esta todo bien, todo mal, quién sabe
pero mis pies se calcinaban
era el pelo en la espalda.
era una sonrisa de armonías que se ajustaban justo con los ojos color perro
eran las manos de un pobre que escuchaba como le dirijían las palabras de un tal Señor
mientras cohartanban al infante jugar..por falta de respeto.
Era ese hilarante tipo que dictaba cátedra del buen comportamiento mientras se rascaba las bolas bajo la mesa.
quién sabe qué
mis pies se calcinaban
mientras el cura con un par de copas de más trataba de leer el libro, su libro
el libro con el que escupía palabras que jamás entendió bien
quien nos obligaba a amar al pobre mientras hacía callar a los niños porque no lo dejaban blasfemar lo suficiete para que estos cayeran en el ensueño de algo "importante" para que respetaran lo que no entendían..ellos jugaban
eran simplemente esos ojos, los que poco a poco encayolaban mis pensamientos y sin dudarlo se rendián a ellos en muda contemplación

espero ser paciente
espero y espero
espero vuelva quien tiene que volver
ojalá llegue quien tiene que llegar

ojalá lo haga pronto
ojalá aparezca luego ese hombro para poder reposar mis pies calcinados

esperaré a mis amgos
esperare que el aire limpie esos ojos color perro y me guie dentro de esa eternidad para no
perderme en el intento

soy un hombre que espera algo
quien sabe
nadie espera tanto

todos reirán en tu reir, sin miedo a esperarlo
sin miedo a extender sus manos por un poco de salvación

no la del cura borrachón, no la del libro, no la del hombre y su fe
la del hombre y el hombre

tú salvación, esa que se bendice en su propio nombre
esa..la del pelo en la espalda, la de los ojos color perro
la de mis pies calcinados...
esa que espera que lleguemos mientras lleguemos espera que esperes

esa que espera que nuestra paciencia sea tanto como la tuya
esta que hace que nuestra paciencia siga esperando.

Carita blanca, limpiate los pies, tomale las manos. Salvalos de su espera.
salvame de la hoguera en mi andar.

sigo esperando
sigo esperand
sigo esperan
sigo espera
sigo esper
sigo espe
sigo esp
sigo es
sigo e
sigo....




post scriptum: http://www.supercable.es/~rangul/Sala3/16-Hombre-y-mujer-24-x-16.jpg (foto)

viernes, diciembre 02, 2005

Sólo un nombre...

Soy el nombre que nunca quisiste decir,
algo prohibido en tu lenguaje, como algo casi sectario.
Pero bien sabes que dentro de ti no soy sólo un pequeño cosmos,
un infimo, efímero bostezo. Soy más que eso, soy una patada, un golpe cerrado en tu remordimiento y a tu cultura es a quien desafío, es a
ella a quien me dirijo para decir que eres quien se vale de su emoción para pensar, soy quien acuña dentro de los pocos meses que estoy contigo, un gran saber, algo que solo ambos compartimos asi que, por el mismo hecho, no puedes eliminarme, no me sacarás de ti, no puedes. Si lo haces, tu también mueres, ya no amarás, ya no vivirás y pensarás cada día en mí dentro de tu póstumo remordimiento. No, no soy orgulloso como tu, tampoco irresponsable, no. Sabrás de mi pronto, sabrás de mi pues ya no soy sólo un temor, ya soy. Por muy ínfimo que mis respiros en tu aliento sean. No me matas, no muero. Soy tu vientre. Soy sólo un inesperado acompañante en tu vigilia, en tu largo andar.


jueves, diciembre 01, 2005

Recobrando patrimonio...el cobre


La producción de metal rojo en el continente americano se pierde en los siglos de la prehistoria. Los antiguos aborígenes de Chile, atacameños y diaguitas, llamaban al Cobre "payen" y heredaron de sus antepasados, no solo el arte de trabajar trozos de metal nativo, sino también conocimientos de fundición, el arte del temple, la producción de bronces y otras técnicas bastante avanzadas para la época.

Del 13 de Septiembre al 9 de Octubre pasado, en el Centro Cultural Estación Mapocho, en Santiago. Se realizó una exposición acerca del cobre. Bajo el lema “una historia con futuro” esta exposición atravesó diferentes etapas de manipulación del cobre, tanto como un material de arte como por la explotación de este.

Constó de cuatro etapas, desde que repasan al cobre como un mineral de la corteza terrestre, pasando por sus usos en la antigüedad y su uso actual, como el uso que le damos cotidianamente; celulares, refrigeradores, televisores y claro, tomando en cuenta que todos ellos usan cobre para sus circuitos.

Ciertamente, como nos pudimos dar cuenta en la exposición, el cobre ha sido un material muy conocido dentro de la humanidad, ya el imperio Otomano, por decir algún ejemplo, hacia orfebrería con éste. Cabe decir que algunas piezas de este arte fueron también expuestas en la Estación Mapocho. Así como sofisticadísimas piezas de diferentes regiones del mundo: Mesopotámia, obras de los sumerios, babilónicos y asirios. De Egipto, Sudán, del Mar egeo, Creta, Grecia, India, China. Aquí en América también. Las culturas andinas se hacen presentes con obras de los Vincu, los Moche, de Nazca, de Tiahuanaco, del gran imperio Inca, entre otros. De Mezo América: Los Olmecas, Toltecas, Mayas y Aztecas. En fin, una muy variada gama de esculturas que nos rinden cuenta de la importancia del cobre en el mundo.

Hoy por hoy y hablando de la importancia que el cobre tiene para Chile podemos hablar de patrimonio. Podemos hablar de codelco, de chuquicamata, en fin, son varias las cosas que se nos vienen a la mente al mencionar al metal. Y no mucho nos cuesta relacionar este con lo que llamamos la identidad chilena pues, ciertamente, pertenece a ella.

Y no es para menos, somos los productores mundiales que más exporta este mineral. En cifras, digamos que chile exporta $32 000 millones en total de productos al año, en lo que respecta al cobre su aporte es la no despreciable suma de US $ 14 344 millones de este total, abarcando así el 60% de las exportaciones en el mundo. Me explico, del 100% de cobre que se usa en el mundo, Chile produce el 60%.

A este crecimiento en la producción del cobre y su venta se la debemos primordialmente a codelco que es una empresa estatal la cual maneja tanto su extracción como su comercialización, es además, la empresa más importante del país, como lo vimos en las cifras anteriores, pues es uno de los campos que más dinero otorga a la economía nacional. Además se encarga de una serie de actividades, tanto culturales como sociales con los pueblos con los que colinda o que se acercan a su mina, la más grande jamás antes vista. Todo esto bajo el marco del programa “codelco buen vecino” que se encarga de generar todo este tipo de actividades. Dentro de éstas puedo mencionar la generación de agua potable desde el mar a través de un sofisticado sistema de purificación de aguas. El programa incluye un ítem muy importante que es la educación. Según los archivos que se mantienen en su página en Internet estos proyectos benefician, principalmente a los pueblos indígenas y fortalecen el capital social y cultural de las comunidades del Alto Loa, Quillagua y del Oasis de Calama y otros como el pueblo aledaño al río “el salado”.

Con esto Codelco toma rienda de sus responsabilidades sociales y se incorpora activamente al quehacer social, valga la redundancia.

Uno de los puntos más interesantes de la exposición realizada en la Estación Mapocho, fue la muestra del “hombre de cobre”. El hombre de cobre fue un joven de aproximadamente dieciocho años que trabajaba esporádicamente en la mina y que producto de un derrumbe, quedó sepultado entre rocas, muriendo por asfixia. A pesar del tiempo, su cadáver se mantuvo producto del mismo cobre, es decir, se fue cuprificando y así, se momificó.

Por 1984 lo encuentran junto con los implementos con que fue sepultado por las rocas: cestos, un capacho de cuero de llama y 4 martillos de piedra. Cabe señalar que al momento de ser encontrado fue reconocido inmediatamente. No físicamente pero sí por su historia

En 1905, el museo de arte natural de Nueva York, hace una exposición donde el Hombre de Cobre es exhibido. Luego de eso, hace varios viajes alrededor del mundo.

Como hemos revisado el cobre ha hecho parte de la historia de la humanidad y, con respecto a la historia chilena, ha tenido un papel bastante importante. Esperemos todos, lo siga teniendo.

Codelco en conjunto con el ministerio de educación, en 1998 concretaron un proyecto de bastante relevancia y es que el Campamento Sewel, lugar donde habitan mineros y gente relacionada con la minería. Fue declarado Patrimonio nacional, dándole al pueblo un importante acceso a dineros para su mantenimiento. Todo esto ocurrió un 27 de agosto de aquel año.

La exposición realizada en la Estación Mapocho, “Cobre, Una Historia con Futuro” sin duda nos deja para meditar acerca de la importancia de la buena explotación de los recursos de la tierra, sobre el necesario buen manejo del usufructo de éste para un país como el nuestro. Además nos deja el gusto de haber saboreado a Chile, de haber visto que se hace con nosotros, que se puede realizar con nuestros sueños pero, más que eso, con nuestra ensoñación colectiva. Donde partió y como evolucionó una parte de cada uno de nosotros. Esa parte que al fin y al cabo, lo somos todos y es tan tangible como las teclas que estoy pulsando en este momento. Una exposición que no sólo retomó los valores económicos de un mineral sino que, a su vez, los valores culturales de una nación, nos informó del cómo hacen nuestras instituciones estatales por mantener un patrimonio que pocos saben en la magnitud necesaria, su relevancia.

La muestra en sí deja un gusto bastante agradable, digna de elogios por el esfuerzo y la entereza de ésta al momento de describir su tema principal y, por supuesto, por el impacto éste en nosotros, los observantes.

Insisto en que propuestas como estas, son absolutamente necesarias para la memoria de un país, son necesarias para alimentar la cultura de una nación y, a su vez, para educar de una forma bastante didáctica a la desinteresada población. Y es de tal importancia la memoria de un país como el nuestro, que refrescarla mostrándonos su propia esencia, sin ninguna duda que va a crear a personas las cuales defenderán de mejor manera su nación. En otras palabras, si alimentamos la identidad nacional, tendremos a personas que lucharán por hacerla surgir de la forma más competente y beneficiosa posible. Profesionales satisfechos, familias con un sentido de pertenencia, una juventud menos resentida entre otras muchas cosas.

Junto con agradecer la oportunidad que se nos dio para conocer un pedazo más de Chile, aprovecho de manifestar mi contento y satisfacción para con los organizadores de “Cobre. Una Historia con futuro” pues nos dieron un espectáculo maravilloso en el cual poco y nada se le puede criticar.

post scriptum: Informe que hice pa la U, lo mandaron a codelco, ni me preguntaron

Debería tener título..pero no.


Tenía ganas de caminar así que, caminé. No, no me sació pero era algo que necesitaba. Más que una amada, mucho más que un cigarro aunque obviamente lo fumé en el transcurso de la caminata.

Má salgo- et où vas tu?- No sé, por ahí- Ok mon tresor mais que ne sois pas trop long-.(ok tesoro pero que no sea tan largo)

Le gustaba practicar ese francés con acento latino que obtuvo después de dos años y medio en los que vivimos fuera del país.

La “maison royale” creo que llamaba esa casa que albergaba a más de trescientos, creo, inmigrantes que soñaban con una vida mejor en el extranjero. Claro, eso era hasta que el gobierno los echaba por no servir en lo más mínimo al sistema capitalista que se aplicaba en Canadá. Después de eso volvían al país natal con la mejor de las vergüenzas; sofá nuevo, equipos de música, televisores... para no mostrar, de esa forma, que el viaje fue una perdida de tiempo.

Creía hasta cierto punto en que nadie me interrumpiría en ese viaje catártico que intentaría provocar moviendo mis músculos, pero claro, nunca falta ese maldito gen que me metieron, la sociabilidad

- Hola vecino ¿cómo le baila?- Como si la vida fuese una pista en la que todos derrochan la energía riendo y moviendo bien las caderas para comerse el preciado pan – Bien, bien¿ y a ti?- Me cuesta bastante decir las cosas a la cara - `Uta aquí tamo dándole duro al trabajito que me conseguí - . Se llamaba Manuel, vivía su segunda década, era hijo de un pintor que rara vez me hablaba, al menos sobrio. Manuel trabajaba en la casa de un gerente de ventas de drogas nuevo en el barrio, estudiaba lo que a cualquier joven vago le gustaría estudiar, nada – ¿Pa`onde vay?.- por aquí no más, a trabajar-. – Wuena y ¿de cuándo trabajai vo?- A pesar de ser como era, el orgullo siempre lo tuvo bien inculcado- desde siempre creo- y...¿ qué hací?- intento pensar- Jocoso me miró y a pesar de su clara expresión de “pobre hueón” me dignifiqué y proseguí la marcha.

Llevaba más de siete cuadras y aún no podía figurarme ni la más nimia idea. Era ya el segundo cigarro y la cajetilla lloraba por su destino inexorable. La arrugué y me dirigí al bazar “Tío Mario” nombre adjudicado por el muy famoso y reconocido “Tío Mario” quien era el dueño de ese Bazar-bar. Qué ingenioso ¿no?. Boté la ya alharaca cajetilla y con los pesos que usualmente no tengo, compré otra. - Don Mario cómo anda-Très, très bien mi jo`en- Siempre se burló de mi pasado extranjerizo-¿ qué se va a servirse jo`en hereje?- Creía también que por no ser un buen cliente etílico, iba yo en contra de su religión, su mini-bar.- La carta porfavor- seguro pue. –uno de los de siempre si il vous plais-.- Cómo no pue` mon jo`en-.- Ya pues, sería todo-.- Cómo eso, haber cuénteme po, de cuándo tan tímido. ¿Cómo le ha ido en la escuela?.- Ah, bien, bien, hace algunos días me saqué buena nota en “diseño mental”-. Así le llamábamos a filosofía pues el profesor de turno era algo fino con su rigidez. Me refiero a que no toleraba pero alguno y eso que estábamos en una escuela humanista que tenía ciega fé en que Dios existía y que la honraríamos siendo la nueva y dorada generación de escritores católicos.

Me estaba despidiendo cuando apareció en escena Romina, la hija del “Tío Mario”. Dieciocho años, estudiante de arquitectura en la Universidad de Chile. Pequeña, ligera, ojos cafés como los de un perro, inmensamente profundos, eran casi inconcebibles. En su pequeña boca tenía unos labios voluptuosos, dientes pulcros, blancos como un calcetín recién comprado en patronato, ceñida cintura, cabellos castaños que caían como todas las miradas que cerca de ella pasaban, a lo largo de su tenue espalda y hasta pasar más allá del umbral de su cintura. Era una delicia tanto física como mentalmente, nadie podía negarlo, excepto su padre, claro. Era demasiado pecado junto como no haber sido encerrado junto al Diablo por el sólo hecho de admirarla.

-¡Hola, tanto tiempo! -. Su voz provocó el profundo y ya rutinal escalofrío que, como siempre, me dejaba espeso e insonoro. Como pude vociferé ciertas inentendibles vocales que sin predeterminación alguna escapaban de mi boca como si recompensa buscasen.­-Ho...hola Romina-. El senil centinela, su padre, me miró con cara de ardilla preñada y se la devolví con cara de recién meado, estaba demasiado ruborizado. No é si de vergüenza o porque en realidad me estaba meando. Sonreí media vuelta y...-Chao Romina, cuídate harto- Tío Mario también se despidió, muy amablemente por lo demás, pero no sé si fue el susto o los pantalones pero no me sentí bien como volverme y contestarle el saludo. Bueno que con la confianza que le tengo al vejete de seguro me mandaba una botella en la cabeza.

Caminé hasta un poste cercano, como a dos cuadras de ahí. Bueno, pensé que era cercano. Me senté sobre la siempre tibia y agradable cuneta veraniega mientras me preguntaba en soliloquio el cómo avanzar tanto y derrochar tanto sin tener un objetivo claro o sea, ser existencialista está bien pero, al menos ellos tienen un objetivo súper claro que es aprovechar al máximo su día mas a mi Madre, desde un principio le respondí.-No sé, por ahí- Y, justamente ahí radicaba mi problema. Ahondé severos minutos en eso y en ello junto a mí se sentó un perro. Un perro canoso, escuálido y con un tono desairado en su mirada.-¿Qué pasa perro acaso vez tu pasado más optimista que tu futuro?.- No me respondió, obviamente pero, sin embargo, se acomodó, se acostó y comenzó a lamerse sus heridas, se lamió como si limpiase con ello su propia vida, se limpió con una lengua descuidada, delgadísima y pálida. Pálida como la propia muerte, como el hambre que lo convirtió en su mejor amigo. De súbito se paró y se sacudió. El peso del mundo entero volaba con esa sacudida, se sacudió almas, peleas, hijos, piedras, noches, días, inviernos, veranos,y cuando no hubo más de todo este polvo con olor arcaico, miró al mundo con otros ojos, con un aire más ligero, aún cuando sabía que sería más hostil para él, con hambre más severa, miro a su chacal con decepción, miró su rumbo y caminó. Caminó tal como lo hacía yo antes de su encuentro, tal como lo hizo él mismo al comprender y aceptar su vida. Las calles no tenían relevancia, tal como ni la angustura ni largo de las cuadras. Se dedicaba sólo a olfatear postes para encontrar un pedazo de mundo virgen el cual poder conquistar pero no, ya no lo habían. Comenzó a correr, no por miedo, ni mucho menos por valentía, decepcionado tampoco estaba, conocía bien el entorno en el que vivía y, de seguro, sabía que sus pasos tenían grave experiencia, sabía que alguien, de algún modo los seguiría para poder llegar aún más lejos que él. Sabía que su insignificante existencia era necesaria para la condenada cadena evolutiva o involutiva, poco importaba y, sin él, esta ella se pudriría y algún día se cortaría, tal como las manos cesantes y ensangrentadas de nuestros padres. Tan seguro estaba, tan dignos eran sus pasos o, tan dignos de vida eran ellos que se recostó nuevamente para así, morir.

Al ver tan despreciablemente maravilloso acto, me levanté, puse mi temblorosa y angustiada mano dentro de mi bolsillo, saqué un cigarro y los fósforos. Lo prendí y marché hacia lo que consideré digno de seguir, en pos de un objetivo digno de alcanzar.

Caminé esas dos cuadras las que, al finalizar, me provocaron el profundo y ya rutinal escalofrío que, como siempre, me dejaban espeso e insonoro. Como pude vociferé ciertas inentendibles vocales que sin predeterminación alguna escapaban de mi boca como si recompensa buscasen.-Don Mario hola!, aquí me tiene de vuelta-.- Así veo pue` mon jo`en hereje. Y cuéntame, en qué te sirvo ahora-.-Su hija, Romina...-. Su cara se torno púrpura o algo así, como si el príncipe azul de su muy exquisita y, por supuesto, queridísima, por todos, hija estuviera predeterminado por su criterio y cordura. Criterio y cordura que, por lo demás, se encargaba firmemente de robarle hasta el último céntimo a los desesperados borrachines del barrio.- Si, mi hija bien gracias-.- jeje- Pude responder.- ¿qué, quieres que la llame?-.-Si no tanta la molestia, claro-.Si no es tanta la molestia, a mí no más se me ocurre decirle eso. Mirándole la cara de seguro me mandaba otra botella en la cabeza.- Ja ja, jamás me molestaría que un homo-franchute-chilensis como tu la pase a buscar, pero sí y sólo sí es por puro ocio acaso tení` el kino acumula`o-.-No, no, es tal cual como usted lo dice Don Mario, de puro ocio-.- Ya`ta `perameun poco entonces pero cuidame el boliche mientras-.

Entre tanto esperaba en la caja del “bazar-bar”, una vieja iracunda entró de golpe al lugar, quejándose de un perro muerto a los pies de su casa y quejábase a gritos de que esa muerte era gracias a mí, a mi suerte y mi desdén. Decía con certeza de sus labios que no llegaría nunca, a ningún lugar si no respondía por los actos casi vandálicos que provocaba con mi manera de tomar en serio las cosas. A pesar de su claridad, el cinismo que usualmente corroe a la gente, lo hizo conmigo.- No logro entenderle dama- Y claro, cómo vas a entender si tan ligero y orgulloso caminas por las calles y ni siquiera sabes si tu paso consecuente va a pisar la tierra- Se fue

- ¡Hola, volviste! Que bueno, justo quería conversar contigo-. Su voz provocó el profundo y ya rutinal escalofrío que, como siempre, me dejaba espeso e insonoro. Quedé ensimismado de súbito y pensaba en lo cruel que era ella al mostrarse con tanta soltura en sus palabras siendo que a mi me costaba de sobremanera tan solo pensar en mirarla. Este hecho que pensé fue corto, al parecer causó bastante gracia entre el público asistente y cómo lo supe, no fue difícil, Don Mario estaba morado de tanta risa.- despégate ,parecí perro saciado jajaja, si querí` te echo una olla de agua encima pa` que despavilí`-. Con el cinismo característico de un ser humano, reí. Un tanto rojo le dije a Romina de partir de aí con una seña de ojos y salí lo más rápido que pude.

post scriptum: Este lo escribí con 16 o 17 años, fue en junio,julio y agosto del 2002 si no mal lo recuerdo

Acerca de la frustración

De tiempo en tiempo pasa por las cabezas de todos el ambiguo sonido de la muerte y, como es natural, meramente por un instinto básico ,el de la sobrevivencia, es que nos plasmamos de dudas al respecto, quizás evadiendo este hecho, quizás simplemente por el no querer asumir que ese indeterminado pero inexorable momento llegará y de una forma tal que nadie sabe pero si espera saber cómo será. Este miedo a lo desconocido nos lleva, muchas veces a rehacer nuestras vidas continua y progresivamente, a ser más operantes, a lograr nuestras ambiciones, proyectos o inocentes sueños lo más rápido que podamos. A trabajar cabizbajos concientes de que la “vida” en sí, se nos pasa por los costados como el mismo sentido de ella. Por lo demás, tratamos enceguecidamente de encontrarle un sentido a la vida para cuando viejos nos sintamos más cómodos sabiendo que logramos nuestras metas. Sabemos bien que muy pocas veces lo logramos, pocas veces somos eficientes en cuanto a estos logros. De pronto la ambición entra dentro de nuestras arcanas lucubraciones y pedimos más tiempo, pedimos y rogamos a nosotros mismos, otros a Dios, que nos mantengamos fuertes en la fragua de la vida para conseguir más y más cosas. Pequeños detalles, pequeñas materialidades espirituales a esa altura para poder “descansar” en paz.

Pero no, no nos lo concedemos, no nos lo concede.


post scriptum: Texto escrito hace ya años...lo encontré de suerte.