Cuando me gano los suspiros por las mañanas
Esos suspiros entrecortados
Esos suspiros de sueños y alegría
Cuando me acuesto por las noches estivales
Con la agitación patente de que el destino puede ser manipulado a voluntad
Y la voluntad puede aplacar nuestro antojo.
Cuando ríes, cuando lloras y te escondes entre mis brazos
Cuando te enojas y tu boca levanta tu cabello
Y es que cuando te cansas y te acuestas anhelante de que el vaso
suelte pronto sus gotas inexorables y por fin caer en tu piernas encogidas.
Las incontables pecas y las enunciadas complicidades son las que,
Cuando menos lo espero aparecen para liberarme de tapujos
Y así besarte agitado y calmo
Cuando me gano los suspiros por la mañana
Y la piel que se estremece de tanta dulzura
Cuando me gano tus piernas por las noches, por las tardes, por las mañanas
Y caigo rendido sobre tu pecho
Cuando las gotas no se acaban
Y nos quedamos abrazados, en el medio de los sueños
A la orilla del delirio
Junto al cansancio
Cuando me quieres y te quiero y nos ganamos los suspiros
No me pidas que le ponga nombre a las estrellas
No me pidas contar olas en tu nombre
No me pidas que te vea en las nubes
Que te embriague y que te cuide pídeme
Que te abrace con los brazos frescos pídeme
Que ronque a tu lado pídeme
No me pidas fidelidad
Exígeme franqueza
