lunes, octubre 31, 2005

Amigo ,el frío.


Amigo cómo explicarte.

Siento frío pues ella es frívola. Frío como el de una noche de septiembre, la noche llora y el frío más intenso se hace. Mas una buena taza de café, un buen pisco con algo de humo dentro de las narices. Cómo no va a hacer cálida esta noche. Cuando el recuerdo y el olor de bar costero nos llega cuando cercana está la madrugada, cuando los hitos se hacen presentes con estos corrientes que poco a poco nos están matando. Cuando Maturana, Morrison, Serrano y el son de unas cuerdas me transportan más allá de una tras-pantalla, mucho más allá de unas letras. Y frívola se me hacen más tratando de encontrarlas.

Sea como sea, ya te lo he dicho, este mismo frío sé que encontraré cuando lo inexorable se termine y lo frío sea sólo algún cuerpo tendido. Este frío que me retuerce el cráneo por salir otra vez a bailar con un par de lesbianas que acepten nuestra intolerancia hacia ellas, hacia ese mal uso de trincheras.

Amigo cómo explicarte, las venturas son dos y las dos me harán crecer en el frío, la soledad es parte de él pero sólo una de ellos es más cálida, es profesionalmente borracho, profesionalmente ninfómano y buscador de esos jugos incontables del alcohol derramado por las lágrimas de tanta risa, de tanta soledad.

Cuál es la indicada es la incertidumbre, el “principio de incertidumbre”, lo políticamente incorrecto.


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respetemos los derechos de autor...


martes, octubre 25, 2005

Vamos...


Vamos amigo, vamos a terminar con esto. Nos a llevado mucho tiempo el despedirnos de esta forma. La pólvora es una inesperada ayuda.

Levántate, la hora a llegado.

Toma los zapatos que Ana María te dio, aquellos que costaron más de lo debido, aquellos que provocaron el quiebre. Te das cuenta, unos zapatos. Sería la segunda vez que algo quiebran y también sería la segunda vez que empiezan otra vida, si así se le puede llamar. Abrígate bien, si vives no quiero verte desde no sé dónde, enfermo.

Mírame a los ojos, abrázame y dime cuánto no haz esperado este momento. Querías ver muerte, ¿te gustará?. Uno de nosotros conocerá el viaje. ¿ Será bello?. Lástima, no tendremos la oportunidad de contárnoslo. Me acuerdo de la primera vez que lo mencionaste, cuando murieron mis padres. Ya conocen el viaje, me decías, mientras algunos cínicos intentaban vendernos un hoyo más grande. Nos dio tanta rabia. Al final queríamos comprar uno más grande, no para mis padres, si no para ellos y la pólvora nos daría otra vez ese favor. Lo mencionaste también cuándo murió tu Ana María, dijiste: que tenga un nebuloso viaje. ¿Nebuloso?, ya te lo habías figurado. No le di nunca tanta importancia a aquel viaje. Y te escuché decir también aquel momento, en la viña, cuando nos acostamos bajo la gota del barril de chicha, cuando estábamos ebrios de tanto licor dosificado, cuando desesperados estábamos porque algún plomero hiciera algo para salvarnos la vida de aquella tortuosa felicidad, de esa compacto bus al subconsciente. Habían momentos en que gritabas glorioso de que cerca estabas del viaje.

Ahora levántate, no esperemos más.

Ahora levántate.

Levántate.

Levántate por favor. ¡Levántate!.

domingo, octubre 23, 2005

algún problema?


y qué me dejiste? que eras imposible? claro!.
no, el problema no es que seas imposible, el problema es que no existes
peor aún, el problema es que existes pero no eres imposible
el problema de todo es que eres un problema
y el problema de ese problema es que no tienes problema en negarte a eso.
el problema de este nuevo problema es que no eres problema para nadie , sino que para todos.
el problema, es que tu problema no lo sé y es ese el problema, es que eres imposible.
el problema, al fin y al cabo...soy yo

Prima...


Poco a poco fuimos encontrando un Santiago más pequeño. Poco a poco aquellos vasos que otrora nos enguataron se han transformado en gotas. Poco a poco aquellos tiernos juegos se convirtieron en juegos nocturnos donde el sudor, la nicotina y los tragos, pasaron a ser nuestros juguetes. Nuestras manos, un poco menos suaves, poco a poco van conociendo nuevos juegos y nuevas heridas.

viernes, octubre 21, 2005

Acerca de los Jara



Hoy es 21 de octubre y recién les escribo. Quizás hace bastante tiempo que les debía esto. Tal vez simplemente no me lo había puesto en mente pero bueno.
Existe un buen sentir dentro de todo esto, por eso creo que me cuesta un poco comenzar, no porque lo esté pensando mucho, por que la verdad es que ahora sólo estoy escribiendo sin premeditar palabra alguna. Si no que, el costarme el comienzo de estas letras me rinde en cuenta lo mucho que su familia me importa, lo mucho que los estimo y que a la vez los necesito. Han brindado mucha alegría en mi vida y en momentos bastante complicados, y en los que no , también, espero poder haber aportado en ello por allá en La Florida durante este tiempo.
Cada momento que pasa mientras escribo se me vienen tantos rcuerdos acerca de esta gran experiencia que ha sido estar cercano a ustedes, y es que son tantos años, es más puedo contarles que el primer contacto fue el 23 de enero de 1998 y fue con Pamela. Bueh, el punto aquí es hacerme presente con una gratificación hacia cada uno de uds. por simplemente estar, porque eso es suficiente para alegrar a las demás personas, es suficiente para hacer pensar y hasta cambiar a otras.
Mándoles un saludo de fortaleza en este especial momento, con mucho sentimiento es el abrazo que cerrado hacia ustedes, cada uno de ustedes, les mando desde la traspantalla y sigamos brindando porque si. porque hoy es ahora y porque quién sabe qué otra cosa. La cuestión, como diría Ismael Serrano, si no miramos más allá de horizonte, estarémos perdidos.Así que enfoquemos bien y miremos parejito jeje.
Hace algún tiempo estuve reflexionando sobre cuán fuerte había sido su influencia en mi persona, las conclusiones fueron catastróficas jeje. y claro, cómo no si me ando juntando con este wueón, el que se repite en todas las fotos,Victor jeje. Tan catastróficas que poco a poco me he ido convirtiendo en un buen ser humano. Y es justamente eso, es el poder de humanizar que su familia tiene, y lo mejor es que lo hacen con una sencillez tal que cautiva a muchos, por lo mismo, muchos creo yo, los quieren tanto. Larga vida a los Jara!!!jeje.
Como diría el viejo cliché, todo lo que tiene un comienzo, tiene un fin, y el fin de estas letras son sin duda y como ya dije, agradecerles por estar.
Besos querida familia.
hasta siempre.
afectuosamente suyo
autorretratado
post scriptum: Saludos carlotros FEliz Cumple-baño...
post scriptum2: me faltó una foto de la mami...no encontré.

sábado, octubre 15, 2005

Acerca de la tecnología con la que escribo ahora..

Cómo las teclas comenzaron a ser mis limitaciones. Cuando más pequeño no lo eran simplemente no existían y sólo escuchaba algo lo suficientemente motivante para comenzar a escribir y rayar y rayar las hojas que ya no existen pues ya son sólo negras rayas de traspantalla.
Ahora mis gritos no son más que aprender codificaciones cuadradas con signos imprescindibles, sólo las lágrimas mantienen su condición de cabizbaja posición, sin embrago, la comparte con la alegría y la histeria. Mis gritos se ahogan al no saber cómo expresarlos, ya no puedo gritar, ya no puedo llorar y es que necesito de mis dedos simplemente para hacer sonar lo que siempre ha mantenido silencio.
Y ya no debo ocupar mi boca, ni para besar ni para encontrar compañía de un cercano, ni siquiera puedo extrañar a los lejanos, no puedo sentir la impotencia de no comunicarme con ellos, a cada hora puedo estar con ellos e incluso ellos conmigo, mis dedos son la celestina que me une a la persona de tras pantalla.
Así y nada más que de esta forma es como empiezo a manifestar el pequeño malestar de mi deshumanización y, al mismo tiempo, festejo el poder humanizar a esta hibrida máquina.
En muy poco tiempo creo que ella tendrá más vida que yo...


martes, octubre 04, 2005

Sobre la verdad... sobre las mentiras


Este es el intento de encrucijar un dilema ya resuelto. Cuál es la misión, dar mi punto de vista al respecto. No es un tema nuevo, tampoco por ello menos interesante y del cual me pueda jactar a posteriori de haber hablado algo sin precedentes. Más, pienso que la significancía de las letras, que están ya conociendo, radica en que las escribo pensando en que de una forma u otra encontraré el sentido del porqué la historia no puede ser objetiva pero, más que eso, por qué el humano no puede hacer relatos con la suficiente objetividad para que carezca de mentira.
Partamos por remontarnos al 1898- 99 cuando el ilustre escritor Polaco Joseph Conrad escribió su legendario Corazón de las tinieblas nueve años después de su encuentro con la negra selva africana del Congo. En este relato, para quienes lo leyeron, claramente podemos divisar un contexto histórico innegable donde el ensueño y la experiencia de Joseph hacen que nos remontemos al Congo Belga o, más bien, al Congo de Leopoldo II, un tirano sin igual que se dedicaba a explotar al hombre africano en pos de su propio beneficio. Ni siquiera buscando un reconocimiento honorífico, ahincó sus obsesiones en la riqueza y el prestigio del status por sobre los derechos de las tribus africanas a desarrollar sus culturas.
Cuenta la historia que, dentro de todas las barbaridades que se cometieron bajo su mandato una de ellas era que los jefes de las compañías caucheras para no recibir castigo por sus bajas en la explotación del material, hacían cortar las manos o los pies a los obreros que, a esas alturas ya se llamaban esclavos, para así justificar su trabajo como entes que vigilaban constantemente la pereza de los aborígenes y así daban lo que tenían en kilos de caucho más las “monedas” con las que pagaban por lo que faltaba. Pero esto dejémoslo para criticarlo en otro momento. Lo que a nosotros nos interesa dentro de esta historia es el cómo estando en año 2005 podemos conocer aquel entonces pero, por sobe todo, es el cómo lo estamos conociendo.
La literatura cumple un papel fundamental en la construcción pasado. Ya desde que Colón empezó a enviar a la corte sus primeras impresiones acerca de la tierra que estaba pisando y observando podemos retratarnos en ella y justamente ahí también un buen ejemplo de lo que queremos encontrar. Colón en sus cartas y documentos comentaba acerca de extraños seres con cola algunos entre otros muchos especimenes que, en la práctica, muy posible era que no existieran. Sin embargo, para esa época eran retratos prácticamente de la barbarie por la que tenía que atravesar para encontrar las añoradas riquezas del nuevo mundo que estaba conociendo. Los monstruos eran de uso popular y era tan normal que se hablara de ello como hoy por hoy lo hacemos con los extraterrestres. Y claro, en los relatos de Cristophoro Colombo no podemos encontrar una objetividad en la que fehacientemente podamos creer e imaginarnos lo que él veía sin mayores complicaciones.
En lo que respecta a Joseph Conrad y El corazón de las tinieblas, como dijo en 1989 Mario Vargas Llosa, es un relato eminentemente humano, intrínsecamente crítico hacia lo que el mismo hombre era capaz de hacer para con sus congéneres. Y sea este relato una ficción o una realidad, en un imaginario colectivo podemos reencontrarnos con nuestros hermanos Africanos y sufrir con ellos la explotación del hombre por el hombre en viva carne aunque sea, como digo, sólo en la imaginación. Marlow, protagonista de esta travesía por el Támesis lo decía: “…No, es imposible; es imposible comunicar la sensación vital de ciertas épocas de nuestra existencia, lo que es su verdad, su sentido, su esencia sutil y penetrante. Vivimos como soñamos, solos…”[1]. Es por esto que el relato histórico apela a la imaginación del historiador, de esta forma es como el historiador puede comunicar algún conocimiento sobre el pasado e imprimirlo de forma tal que, de un modo u otro, impregne la pasión con la que acaecieron los hechos.
Por otro lado podemos hablar del interés de la novela en hacer historia. Y la verdad es que, para ésta, la historia no es su prioridad. El en sueño de la literatura tiene otros referentes, otros intereses pero claro, están escritos en un momento dado de la historia donde quiéranlo o no, están inmersos los escritores de esa época y, muchas veces, sirven para retratar o al menos esbozar un momento histórico dado en donde la trama del drama, cuento, etc. se desarrolla. Son esos pequeños detalles por donde el historiador se abastece de material para estructurar una época o un hecho ya pasado. Asumiendo, claro, a la literatura como una fuente histórica.
Con esto me refiero a que la literatura y la Historia: “Son sistemas opuestos de aproximación a lo real”[2] y claro, como ya lo dije, mientras la historia trata de someterse voluntariamente a la objetividad, la literatura, sin la más mínima intención a veces sirve de fuente para conocer aquel remoto espacio-tiempo.
Hoy en día tenemos la posibilidad inigualable de informarnos por medio de un noticiero televisivo e, independientemente de que las cadenas sean parciales o no, podemos ver las imágenes de lo que en realidad ocurre. Es decir, las imágenes a las que podemos acceder hoy en día, nos dejan una mejor fotografía por así decirlo del hecho que este ocurriendo. Es casi como si nuestra imaginación, por un instante, no la necesitásemos pues está todo donde nuestros ojos tienen alcance e incluso más de lo que un testigo presencial del hecho pueda tener. Por lo demás el recuerdo nos quedará con una imagen clara y no tan ambigua como lo que la imaginación nos pueda proyectar como recuerdo. Por ejemplo, hagan este ejercicio: Traten de recordar el incidente de las torres gemelas, el pasado 11 de Septiembre del 2001 pero sólo leyendo lo que en lo diarios decía, traten de no imaginarse o recordar lo que vieron en televisión.
Vargas Llosa citó a Ramón María del Valle – Inclán (1869-1936) cuando al respecto dice: “Las cosas no son como las vemos sino como las recordamos”[3]. Es tan acertado el efecto de las imágenes que el pasado pareciera estar en el hoy además de hacernos parecer testigos oculares de cada evento que ante nuestros ojos pasan cuando miramos la tras pantalla.
Lo que en la literatura encontramos que puede llagar a ser mentira, no es más que la propia verdad del escritor, la verdad del ensueño. Nuestra historia, por tanto, es simplemente una ficción de la realidad, pero una ficción que nos ayuda a reconstruir un pasado, que nos ayuda a encontrar las raíces de la humanidad en el tiempo, ficción que nos ayuda muchas veces a aceptar nuestro pasado, tal como lo hizo Marlow con la enamorada de Kurtz, para quienes leyeron la novela de Joseph Conrad, quien le inventó una realidad, del cómo había muerto su amado y de cuáles habían sido sus últimas palabras en su lecho de muerte. A nadie, creo, le gustaría saber que las últimas palabras de la persona que amamos fueron “Horror, el Horror”. “Pero fue, sobre todo, la aceptación de que hay verdades tan intolerables en la vida que justifican las mentiras. Es decir, las ficciones…es decir, la literatura.”[4].
La objetividad de un relato pasa por el filtro de la subjetividad del hombre. Y somos nosotros, los hombres de esta tierra, los que gozamos del privilegio de reconstruirnos esta infinidad de historias que, gracias a esa ficción, a ese ensueño, podemos empatizar con los otros y, mucho más importante que eso, podemos comprender al “Otro”.
En el documento de Luís Eugenio Silva: Al comienzo está el Padre; al final, el Señor podemos revisar la preocupación que el catolicismo tiene por este relato, por ser dueña del tiempo y tratar, en cierta forma, de que todos oigan la historia que la religión en general tiene que contar: “….Cuando se revisa el esplendido pensamiento griego, en cambio, se cae en la cuenta de que no tuvieron una idea de creación, ni Platón, ni Aristóteles ni ninguno de sus antecesores”[5]. Esto da cuenta también que no sólo en la religión, pero en el humano en sí que es intrínseco él y a todo tipo de ideología, dejar retazos de su historia para que en un futuro indeterminado, sea contado, relatado y, dentro de lo posible retratado. Lamentablemente es imposible traspasar la sensación vital de una época a otra, como bien dijo Charlie Marlow.
Con lo anterior expuesto y en vista de lo revisado en los documentos y en fin, del sentido común, podemos decir que la objetividad n la historia es prácticamente imposible. Lo bueno, por otro lado, es que la mentira dentro de ella, la hace más entretenida por decirlo de algún modo.



Bibliografía

1-Conrad, Joseph. El Corazón de las Tinieblas
2-Vargas Llosa, Mario, La verdad de las Mentiras, Alfaguara, 2002
3-Silva, Luís Eugenio, “Al comienzo está el padre; al final, el Señor”, en Revista Universitaria Nº 85 universidad Catolica de chile
Recurso audiovisual
Ford Coppola, Francis “Apocalypse now”. 1979