
Subiendo al microbus me encontré con un tal Sandro que quería aferrarse a un palpitar de un mirar ajeno. Desesperado gritaba el hombre por un amor que conmovía y corroía. Ya para cuando trataba de admirarme con el amplio paisaje de una de las arterias principales de mi capital, sólo era capáz de ver la ensangrentada lucha que hacía esa garganta para aferrarse de al menos la memoria de un sufrimiento que se sentía pordoquier .
Una maldita hija de su madre, una maldita afrodita que volcó el corazón de un tal Romeo que merodeaba nuestros oídos, pudo seducirnos a la ensoñación colectiva de su imagen. Sin mayores ambiciones figurandonos estuvimos un momento aquella beligerante imagen sin rostro .Una pulcra huerfana del malestar, una inmaculada yaga en las tripas... un rasguño al paladar.
El hombre, presente sin precencia, subitamente detuvo sus alaridos para romper en lagrimosos quejidos de desesperación... el microbus más apasionadamente triste al que jamás me pudiera subir, una tarifa demasiado baja para tamaña contemplación de la violación de nuestras ensimismadas facetas.
El desalmado bajo sin mayor aviso, pocos se dieron cuenta...pocos aún mantenían sangre en sus venas...
"por ese palpitar, que tiene tu mirar..."
Una maldita hija de su madre, una maldita afrodita que volcó el corazón de un tal Romeo que merodeaba nuestros oídos, pudo seducirnos a la ensoñación colectiva de su imagen. Sin mayores ambiciones figurandonos estuvimos un momento aquella beligerante imagen sin rostro .Una pulcra huerfana del malestar, una inmaculada yaga en las tripas... un rasguño al paladar.
El hombre, presente sin precencia, subitamente detuvo sus alaridos para romper en lagrimosos quejidos de desesperación... el microbus más apasionadamente triste al que jamás me pudiera subir, una tarifa demasiado baja para tamaña contemplación de la violación de nuestras ensimismadas facetas.
El desalmado bajo sin mayor aviso, pocos se dieron cuenta...pocos aún mantenían sangre en sus venas...
"por ese palpitar, que tiene tu mirar..."
5 comentarios:
mmm...
Parece que Sandro vive. Vive su dolor como no nos permitimos de sentirlo...
Sin querer queriendo, te hizo sentir tu dolor, tu angustia. Y no piensen que está mal hacerlo asi. Si no puedes solo, trata con desconocidos. A lo mejor sean ellos los que mas te escuchen, los que mas se identifiquen contigo... o los que mas te juzguen.
No tener miedo... weno basta con mis palabras... que con las tuyas basta y sobra... es preciosa.
forty three and thrity four...
... cuando los sentidos subliman bajo la insoslayable influencia de las fuertes emociones de momento, la percepción se hace nuestra.... solo nuestra.
lindo blog,
saludos ;)
Recomiendo que te musicalices. El efecto sería más integrado y multimedial.
Vagabundeando me encuentro con un par(aunque,como par,seguramente, al igual que yo, no quieres ser par)
Bueno un par que se alimenta de las experiencias en los buses, hoy transantiago, bueno... me desvie, me pasa seguido.
Bien por tu blog , rico en jugarreta linguistica, aunque no lo he leido completo me voy hacer el tiempo.
ojala nos hablemos
pero no hay como el "exceso"... ¿recuerdas al excentrico tipo que tocaba canciones de creedence y los doors? ese que desafinaba como nadie y tenia el peor ingles jamas escuchado...
ese tipo tambien enamora, de una manera distinta, pero lo hace... porque embriaga su borrachera analcoholica... no se...
quizá por eso estoy solo po weon, porque me interesa mas un guitarrista claramente insano que los labios de rubí que un sensato cantor lamenta...
en todo caso, estamos cagaos... ¡llegó el transantiago y perdimos con la lococanción colectiva!...
a la mierda
un abrazo
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