
Un viejo me vió leyendo y me preguntó: ¿cómo va esa lectura?,
le respondí que bien, y me dijo que
leer hacía bien para el alma.
Acto seguido salí corriendo y llorando desconsolado,
pues no sabía con certeza lo que era el alma.
le respondí que bien, y me dijo que
leer hacía bien para el alma.
Acto seguido salí corriendo y llorando desconsolado,
pues no sabía con certeza lo que era el alma.
Post scriptum: Este cuento lo escribió Carlos Garcés Onfray...
3 comentarios:
wena, excelente cuento.
no sabias ni leer con certeza... no sabias ni sie el viejo era cierto...
no sabias ni sabras si el alma contiene certeza... porque son palabras...
eso es, quizás, lo bueno... son palabras y las podemos usar como un obrero trabaja su material... pero cuando nos encariñamos con estas, cuando les quitamos abstracción, surje el problema de la certeza... no hay verdad ni falsedad en el lenguaje... es... lenguaje... el mundo es lenguaje... y, más tristemente, el amor es lenguaje (por ejemplo)...
me encanto el cuento... es la raja leer que estas leyendo y que te das cuentas que no sabes leerte ni a ti mismo y destruyes la lectura del libro y terminas de leer el cuento...
la raja
un beso hermanos mios...
Definitivamente este wn tiene que hacerse un blog. Excelente cuento. Me encantó!
Pablo convencelo por lo del blog...
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