Como si estuviera esperando que algo me secara.como si las cosas, lo que sea, un poco húmedas me molestaran.
Pasan los días como las duchas y la mugre
y queda el gusto seco de un calor que no abriga
que humedece, que castiga y no cobija.
Entre tanto lodo y sombras no recorro la faz del sol
que tan amable fue en un momento,
tan amable como para dejarme disfrutar
de la humedad de mi cara al mojarme con el
frío caudal de aquella napa subterránea
aquel sol que hacía de mis hombros un lugar
más donde encotrar frescura
donde podía reconocer la agradable
sensación del agua en mis codos
en la axilas, en la nuca, en las rodillas.
Como esperando que algo me secara
o me saciara de tantas gotas.
Tantas gotas que emanan de nuestras propias napas subterraneas.
Esperando, esperando encontrar el cálido sol.
El cálido aroma de una humedad que nunca se acababaría.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario