lunes, junio 25, 2007

Mierda, llegamos a Irarrazabal!!

Me di cuenta de que estaba siguiendo tus
movimientos; tus pies de forma tal de no caerte con el
vaivén del tren, tus brazos cruzados
tratando de encontrar calor en tí misma
y una actitud pasiva y alerta.
Me di cuenta de que te estaba mirando, observando.
Tanto asícomo para analizar el porqué tus aros tienen tan alejados a sus respectivos abalorios.
Y tu abrigo que casi como adorno
abriga tu cuerpo delgado e indiferente.
Ambos como diciendo:
" ¡no necesito tanta protección!
¡Soy mujer, pero no estúpida!...estúpido"
Pareces ausente.
La agenda de la universidad te conecta un poco con tu día...
día que seguramente terminará cuando poses el lápiz
después de haber escrito mucho.
De haber escrito mucho, pero nada al respecto de la universidad.
Pareces ausente...
mierda!!! llegamos a irarrázabal...
no podré confirmar tu existencia..
no te vayas así!!
tengo muchas cosa que decirte!!

mierda...llegamos a irarrázabal.

2 comentarios:

·.·Cotata·.· dijo...

No lo anoto, pero me ocurre lo mismo. Ni te imaginas con cuántos me he visto casada, pero se abre la puerta y me tengo que bajar, o peor aún, se bajan ellos...
A cuántos he analizado y he descubierto una homosexualidad algo reprimida, y me dan ganas de ir y decirle "oye, se te nota mucho, sal del clóset YA!"
A cuántas señoras he diagnosticado depresión... y a cuántas se les ve felices con su separación... y a otras, con su reciente boda.
El metro o la micro son espacios bastante agradables para ejercer de sicólogo BIEN al peo... tratar de adivinar qué son, quiénes son esas personas que comparten con uno el mismo carro.
Lo otro interesante es escuchar las conversaciones... y enterarse de que al Jaime lo echaron de la pega, pero que ya tiene otra vista... o a la Liliana que está embarazada otra vez... y peor aún, que se murió el papá de Bernardo. No sé si es tan interesante como para hacer un estudio, pero cuando se acabó la pila, o cuando el libro llegó a su final, o cuando en realidad no hay ganas de hacer NADA... adquiere cierto sentido.
Lo peor fue el carro de hoy: MUDO... increiblemente en mi carro no había nadie conversando, ni hablando por teléfono... ¡raro! siempre hay uno al que todos escuchamos... pero esta vez, no. El pito que anuncia el cierre de puertas era lo único que escuché desde que me subí... horroroso
En fin...

vitorio_parranda dijo...

mierda!!!

se va

se aleja


es pequeñita


...ya no la veo...



¡¡¡mierda!!!