
Aunque flaco y sanguijuelo
se servía cuanto trago libre encontraba
fuera de los controles de alcoholemia
Un ilustrado Don nadie que el citycar nunca esperó
en anchas calles extintas, mirando se quedaba
las tatuadas marcas de los árboles del amor
A la mierda mandaba a todos y no sin prejuicios compraba
al contado lo que nunca nadie comparte
Se enojaba con facilidad, sobre todo con su vida que
vez que trataba de meterle buena mano, ésta le devolvía
un bofetón, no muchas veces merecido, pero la vida es puta y caprichosa
no hubo micro que le llevara a hogar, ni hogar a donde volver
pues en la hoguera murieron
Marcharse bien lejos era la usual opción
más nunca podía ir muy lejos, no tenía referencia de la cual alejarse
traicionaba con frecuencia a los amigos que no tenía
más de alguna vez un helado beso sintió en su mejilla
pero no tan helados como aquel que recibió por última vez
aquel que le dieron antes de irse a la tumba de la resignación.
Fueron los gusanos quienes le recordaron
...y los gusanos pondrían el remordimiento
3 comentarios:
hola pablo
solo pasaba a saludar
me hice un blog y visito los de la gente que conozco
eso no más
con más calma leeré lo que escribes
un abrazo y suerte!!!
esto la cagó. muy bueno.
Saluodos.
Tomás.
jejeje ta bien...
quizas es porque me diste el dato...
pero a veces suena medio forzado...
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