miércoles, diciembre 26, 2007

La croquera vacía


Con la croquera resuelta en vacío
como gato a punto de perder su séptimo punto suspensivo
se sexto instinto, su penúltima vida.
Con la croquera jocosa de espacios blancos
como música sin ton ni son
como guerras sin morgue
Inacabada croquera
de apaciguadas ansias
de manchas de café, de colillas sin linaje
Es con una croquera resuelta en el vacío
que en un pulular por rutinas ajenas
conoció algo con que inacabarla.
Es con una croquera inacabada que el corazón
partió sin mentiras ni temblores
a conocer lugares que jamás habría de reconocer
Con una croquera en acertijo
es que comenzó a descomponer recuerdos
a recostar ideas en un punto y seguido.
Fue una tipa de traje verde
quien ofreció el bolígrafo
y el punto aparte quien pudo mirarle
y pues no habían sonidos que enmudecieran
fueron las palabras y las maravillas quienes primaron
y los suspiros quienes quitaron al fin
el vacío de nuestra croquera
 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

mi estimado Pablo:

Estos versos (que son veinticinco y no por azar) se acaban de convertir en la generosa "cachetada metafísica" que me ha hecho pensar en los 365 días que he buscando (y que ya son meras horas) el llenar ese llano vacío virgen de mi croquera de tapa verde con suspiros verdes sin verdades ni virtudes. Ojalá la visiten las palabras y las maravillas.

un abrazo


Tomás

Fer dijo...

Es cosa de ver cuanto pajaro nocturno camina con una croquera por donde nos movemos, claro, si nos damos el tiempo para levantar la vista de nuestra hoja en blanco.

nos leemos.

vitorio_parranda dijo...

lo mejor de las croqueras es que les gusta el crock!!!



aguante el crock and croll!!!!

Fran dijo...

lo importante (mero mero) es q todas las croqueras eventualmente se llenan, yo tbn espero llenar la mia,
saludos!