Reencontrar el momento en el cual las palabras fueron adecuadas. Pero también reencontrar el oído al cual éstas le hacían sentido, causaban gracia y le reproducían calma y regocijo.
Muchas son las vicisitudes que nos llevan sólo a alejarnos de ese lugar/espacio/momento, al releer aquello que también nos dio sentido, nos provoca desconcierto.
Tengo un montón de momentos como aquellos, supongo que tiene sentido en relación a cómo uno(a) entiende la carencia...
La construcción de esta honestidad busca aquel oído y a ellos les canto una, como diría Levinas, violenta prédica de que aquellos momentos fueron algo de lo bueno que aun somos, mis oídos me oyen y así lo quiero entender, así lo entiendo.
Una reminiscencia, lo sé. Sólo quiero nombrarlo para dormir tranquilo.

1 comentario:
las ideas es la naturaleza que te azota mientras deseas dormir. Bonito texto
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